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El «Pozo de la Serpiente» del Copperhead de Innisbrook, donde se está jugando el Valspar Championship, intentó hacerlo un daño a Joaquín Niemann, pero finalmente fue un solo un rasguño. El chileno tuvo un buen debut en el torneo del PGA Tour y aunque esos tres hoyos anotó dos pares y un bogey, igualmente logró sacar adelante su vuelta y terminó bajo par.
Joaco jugó en la mañana, donde tempranamente quedó entre los mejores. Ese panorama no cambió mucho, ya que en la tarde sopló el viento con fuerza y nadie alcanzó el score de -4 pues, en ese sentido, el Top 5 conformado fue solo en la jornada matutina. Niemann firmó una tarjeta de 69 (-1) y se ubica en un expectante 11° lugar. 
Y es que finalmente la ecuación del juego del chileno encontró su fórmula y como resultado enseñó un gran nivel. La pieza angular era el putter y este hoy putteó con pulso el chileno. Metió unas importantes, como las de hoyo 1 (tres metros), del 12 (casi cuatro metros) y por supuesto, el kilométrico que embocó en el green del 12 desde doce metros.
Si hay que destacar un aspecto del juego, ese sin duda que fueros los hierros (sí, a pesar de ese que falló en su último hoyo). Copperhead de Innisbrook, en el papel, es una cancha larga y el buen tiro a green es una exigencia del campo. Aparte de los pares 5, Joaco tuvo que pegar nueve tiros a la bandera desde entre las 160 a 205 yardas. En total apuntó once greens, los cuales cinco terminaron en birdies y por el contrario, dos en bogey. Buen saldo para el debut.
Niemann tendrá un duro desafío este viernes, una gran prueba de fuego si quiere seguir entre los mejores, ya que todos fueron testigos de que la cancha en la tarde es distinta. Si en la mañana fue complicada, luego es aún más difícil con el viento y unos greens distintos para puttear . LEADERBOARD