Copa Los Andes
El cambio del equipo chileno en Damas para Copa Los Andes dio un giro 180°. Después de su última victoria en 2010 tuvieron años donde pelearon el descenso y en algunas ocasiones no lo pudieron evitar. Hasta que se cambió el chip. En 2015 finalizaron 7°, no el mejor resultado, pero un meritorio avance hasta que el proceso empezó a dar más resultados en 2016 y 2017 cuando acabaron en el 4° lugar.
Ahora que las chilenas han avanzado en el último tiempo, los objetivos han cambiado y ya no se habla de descender, sino que ha tomado poder el concepto de victoria. Una de las líderes del equipo y quien estuvo en el último triunfo chileno en Damas en Copa Los Andes sacó la voz:
«Para ganar, no solo hay que jugar bien, sino que también hay que tener suerte. El equipo se ve bien, estamos jugando bien, pero todos los equipos están muy fuertes, por lo que si queremos ganar, tendremos que minimizar los errores y por sobre todo, ser muy pacientes. Esta cancha se caracteriza por su viento y uno falla más de lo normal. Si manejamos la ansiedad, creo que podremos andar muy bien«, analizó Paz Echeverría, quien fue una de las integrantes del último triunfo en Damas cuando se impusieron como locales en Los Leones durante la edición del 2010.
Sofía Morgan, quien debutará en Copa Los Andes, es más cautelosa a la hora de hablar del triunfo y sostuvo que el «objetivo de la semana es poder tener un mejor resultado para Chile, superar lo del año pasado y tratar de hacer lo mejor posible».
Antonia Matte, por su parte, jugará su segunda Copa Los Andes y ha demostrado, en otras competencias, que su camiseta de titular está ganada. Si la chilena está jugando bien será una rival dura para los otros países. «Siento que estoy jugando bien, así que espero estar con todo esta semana«, opinó.
La otras dos jugadores del equipo son Isidora Nilsson y Carolina Alcaíno. «Isi» vuelve al equipo luego de su ausencia del año pasado y después de un exitoso 2018 en su universidad donde rescató importantes resultados tanto a nivel individual como en equipo. Muy importante este último punto considerando que la combinación de victorias en singles y foursomes hará ganar a las nacionales.
Amarrar los primeros puntos será un primer gran desafío para las chilenas. Su debut será contra las locales, que si no fuera por esa condición no estarían jugando esta edición por terminar en el último lugar en 2017. Cabe destacar que el último de cada campeonato desciende y Uruguay está jugando solo por ser local.
 Y aunque en el papel pueden ser débiles (en las últimas dos ediciones que jugaron acabaron últimas), su condición de local y conocimiento de la cancha será la principal defensa. Además, en el enfrentamiento que sostuvieron el año pasado en Bolivia resultó en un empate de tres puntos chicos. Ojo. Mientras que ese mismo día se medirán ante Venezuela, sextas en la última edición y donde las nacionales ganaron el duelo.